Crónicas Ateas IV / Masturbaciones mentales.
Publicado por sergiomic en Septiembre 22, 2009
Una masturbación es el acto de auto complacerse sexualmente. Y se entiende como masturbación mental, el acto de auto complacerse, obvio, mentalmente.
En una masturbación mental, el término también involucra una sugerencia de auto engaño, como preguntarse y responderse uno mismo. Como tomarse una pastilla calmante para la mente, engañando por un momento el síntoma, sin que esto implique solucionar el problema de fondo. Casi siempre una masturbación mental la usamos cuando es difícil pensar en algo que contradiga algo pre-establecido, como las creencias religiosas o el criterio moral que sigamos, o como muletas para no aceptar algo difícil y que esta fuera de nuestro control, o como para encontrar una explicación a algo que no se entiende.
Por ejemplo: todos conocemos el poema del tipo que va caminando por la arena y ve dos pares de huellas, luego cuando le va mal, solo ve un par de huellas, le reclama a dios por haberlo abandonado, y dios le responde que ve solo un par de huellas porque lo lleva cargando.
Luego hace poco corrió por la red una versión actualizada de un muchacho que va caminando, luego le dan una pedrada en la cabeza, eleva un grito al cielo de “¡¿porqué a mi?!”, y encima ve a dios atajándole una lluvia de pedradas que si no fuera por “él” le hubieran hecho mucho mas daño que un chichón.
Es decir: “no te quejes porque te va mal, si no fuera por dios… te iría peor”. Esta idea pienso yo, trata de justificar un poco el porqué nos pasan cosas malas aún cuando se supone que nos cuida dios. Y es la forma en la que la religión asegura gratitud y una actitud sumisa de alguien que osara pensar: «rezo diario, voy a misa, soy bueno, y todavía me pasan cosas malas… ¿y si esto de dios es puro cuento? – pues quítate esa idea de la cabeza, hazte una chaqueta mental y dale gracias a dios que no estas peor».
Una explicación que pretende responder a esa pregunta sería: “si dios así lo quiso es por algo”, que es también una masturbación mental que provoca de igual forma, una calma temporal de algún problema, angustia o inquietud. Y que se basa en el hecho de que dios es todo poderoso y sabio, y que si el quiso que te enfermaras un día antes de tus vacaciones, o que te chocaran el auto, ó que quedaras atrapado entre una balacera de mafiosos, o que se muriera alguno de tus familiares, pues hazte una puñeta mental y no te esfuerces en buscar una explicación, porque es “voluntad divina”.
Todo con medida.
La masturbación es una práctica común, no solo para los seres humanos sino también para otras especies. Pero el abuso puede ser dañino tanto física como mentalmente. Así las masturbaciones mentales también pueden traer daños si las practicamos en exceso.
Una masturbación mental, puede ayudar a alguien a pasar por una situación difícil, sobretodo cuando el evento es causado por circunstancias fuera de su control, como un fallecimiento por enfermedad, ya que por mas que hubiera estado al pendiente del paciente, si no es médico o tiene la cura para, digamos: el cáncer. Poco hubiera podido hacer a su favor. Si la persona es creyente puede un pensamiento como los descritos, ayudarlo temporalmente a sobrellevar el sufrimiento y darle algo de consuelo.
Pero que pasa cuando la hacemos en exceso, por ejemplo cuando es usada como muleta para no aceptar un error o una mala decisión o un defecto; puede llevarnos a un círculo vicioso de negación, que nos alejaría de solucionar el verdadero problema.
Yo conocí a alguien que culpaba de las cosas que extraviaba a los duendes, y extraviaba cosas muy seguido, y se seguía haciendo la misma puñeta mental una y otra ves – es que tu no me crees, pero los duendes me esconden las cosas – que duende ni que duende, si vives perdiendo las cosas es por descuidada – ¡ nooo ! los duendes…
Esta persona probablemente hubiera dejado de perder las cosas si aceptara que era descuidada, y se concentrara en lo que hacía; con el tiempo podría evitar perder las cosas tan a menudo, pero se hacía una masturbación mental con una superstición ridícula que le ayudaba a evitar algo que a cualquiera disgusta: aceptar que tenemos defectos. Después comenzó a culpar a los demás de las cosas que perdía y fue cuando le costó amistades, trabajo inclusive; y esta masturbación mental se volvió realmente dañina.
Igual de dañina es a las personas que culpan a dios de desgracias que pudieran haber evitado: una persona sufrió tres accidentes viales muy graves, en estos accidente murieron personas, en el último accidente el quedó mutilado de una extremidad. Su mamá “no se explicaba el porque de su mala suerte”, “solo dios sabe porque nos pasaron estas cosas”. Bueno en realidad no solo dios lo sabía, muchos conocíamos la manera en la que conducía esta persona y a que velocidad. Pero su mamá, prefirió hacerse la puñeta mental de culpar a un designio divino estos eventos, en lugar de reconocer la imprudencia de su hijo, y seguirle comprando a la criatura autos potentes, él mismo se hacía la puñeta mental de atribuir estos accidentes a un karma que venía arrastrando de vidas anteriores en lugar de aceptar que el los había causado con su imprudencia y corregir su actitud como conductor, hasta que quedó incapacitado inclusive para conducir.
Yo también he tenido experiencias que incluyen masturbaciones mentales, diario conducía de manera imprudente tratando de ganarle unos minutos al tráfico, al año tenía 1 o 2 accidentes viales, para mi fortuna, el tráfico de mi ciudad esta tan congestionado que todos fueron a baja velocidad y no pasaban de abolladuras o facias rotas. Al fin entendí que culpar al tráfico era hacerme una masturbación mental que no me llevaba si no a cometer el mismo error una y otra ves, y que tenía que hacer algo antes de causar un accidente grave. Acepté que era mi culpa y entendí que la solución era evitar manejar imprudentemente, que los 5 o 10 min que ganaba metiéndome en las filas no valían el costo en tiempo y dinero que gastaba en reparaciones de mi auto. Ahora tengo desde el 2006 que no participo en uno de estos incidentes, se que no estoy exento, pero he reducido mucho las probabilidades.
Una de las masturbaciones mentales favoritas de los fanáticos religiosos, es la que lleva al razonamiento circular:
1.- la biblia es infalible –> 2.- es infalible porque es la palabra de dios –> 3.- es la palabra de dios, porque la biblia lo afirma, y –> 1.- la biblia es infalible…
Esta cadenita ha sido también el grillete que ha mantenido a millones de personas bajo el control de los designios de unos cuantos “elegidos”. Nos lo han adoctrinado desde niños, cuando estamos indefensos ante la arbitraria instrucción de nuestras figuras de autoridad, nos lo impusieron como concepto inapelable, intocable, blasfemia el solo pensar en cuestionar su veracidad.
Es fácil romper esta cadena, basta con aceptar lo evidente que son las contradicciones y las inmoralidades de la biblia, basta verla desde otro punto de vista, bajarla del pedestal y analizarla imparcialmente, para darse cuenta que la biblia NO es infalible, que lo mas seguro es que no sea la palabra de un supuesto dios, y que lo que afirma son parábolas y fábulas. Lo difícil es hacer que alguien deseé romper esta cadena.
Hace un par de años, asistí a uno de estos grupos de los 12 pasos, aun me consideraba en una posición de duda con respecto a dios. Asistí a un par de sesiones y me di cuenta que no era para mi. Yo buscaba consejo y aliento, algo así como: “tu puedes resolverlo, te vamos a ayudar a descubrir como”, en lugar de eso me encontré con que: 1.- era impotente ante mis problemas, que no los podría solucionar solo, que tenía una enfermedad, que tenía que admitirlo y ponerme en manos de dios.
Me pareció una super jalada mental, “claro que puedo con mis problemas” pensé; definitivamente no encontré lo que necesitaba y no asistí mas.
Estos grupos han ayudado a gente, hay que reconocerlo, pero también a muchos solo les han dado el pretexto perfecto para recaer en sus adicciones una y otra ves; “es que estoy enfermo” se dicen ellos mismos justificando su debilidad. A otros, solo les cambiaron una adicción dañina por otra, si antes afectaban otros aspectos de su vida con sus adicciones, ahora lo hacen por andar detrás del dios en turno.
La masturbación mental que me parece mas dañina y mas molesta, es la “explicación divina”, como dijo Carl Sagan: “[…] el primer defecto de la humanidad ha sido la fe” y esta avidez de los fanáticos de buscar los huecos en el conocimiento científico para meter dioses me parece deshonesta, mañosa y no es para nada ciencia; y me refiero a corrientes como el creacionismo y el diseño inteligente(liga).
Critican la ciencia y a los científicos sin siquiera tener una idea de lo que en realidad implica la investigación científica. Transgiversan teorías como la de la evolución para desacreditarlas, adulteran su significado haciéndolo parecer erróneo, todo esto porque desde su punto de vista contradicen sus creencias. Se posan como buitres desde sus deshonestos nidos al acecho de cualquier titubeo o comentario que puedan torcer lo suficiente para ajustarlo a sus ridículos preceptos. Maquillan de la forma más patética la mitología para que aparente teorías científicas, usan silogismos y prestidigitaciones lingüísticas tratando de que parezcan evidencia.
Esta “explicación divina” es el cáncer del progreso, es darse por vencido y arroparse entre la reconfortante respuesta rápida que ofrece. Se aferran a preservar la ignorancia, porque entre mas exista, habrá más espacio para meter su mediocre razonamiento.
Puedo concluir entonces que, como todo: las masturbaciones mentales practicadas en exceso, son dañinas para las personas. Lo ideal sería que no necesitáramos de estas muletas, pero como negarle a un familiar, por ejemplo, al momento de perder un ser querido, el consuelo que le trae ideas como “ya esta con dios” o “ya esta junto a las demás personas que se nos adelantaron”, o en caso de enfermedad “si dios así lo quiso es por algo”, así estas masturbaciones se vuelven apoyos que a veces inclusive le dan la fuerza de la esperanza a un enfermo.
Los ateos no creemos en esto; yo recién sufrí una pérdida familiar dolorosa, y prefiero pensar que mi familiar vivió plenamente, que fue alguien de provecho y una persona buena, que fue congruente con sus principios morales, que no sufrió recriminaciones de su conciencia al momento de morir, que es una de las pocas personas que conozco que pudo decir: “Tuve una buena vida”.
Pensar de esta forma me reconforta ante la perdida… tal ves me esté haciendo una puñeta mental, pero me funciona.



Trackback escribió
Comentario…
[..]Articulo Indexado Correctamente[..]…
diego escribió
En pocas palabras se necesita Fé para creer en Dios… asi de simple.
Tu teoria seria correcta si no fuera por los cambios, si realmente fuera algo mental tarde o temprano habra consumo de alcohol de parte de la persona con el problema de alcoholismo… Si no lo consume y no se ejercio la fuerza de voluntad, ¿entonces que mu sucedio?
Cha cha channnnnnnnnnnn
que estes muy bien,
Au revoir
sergiomic escribió
En pocas palabras el único motivo para creer en dios, es la fe… asi de simple
lo demás… favor de ser mas explicito..