Ateo.-
La raíz etimológica proviene del griego ATHEÓS, y significa literalmente “sin dios”. El diccionario de la real academia de la lengua lo define como “El que niega la existencia de dios”.
He aquí la definición de ateísmo según la RAE.
Ateísmo. m.
Opinión u doctrina del ateo.
Ateo, a.
(Del lat. atheus, y este del gr. ateos.) adj. Que niega la existencia de dios. Apl. a pers., ú. t. c. s.
A mi me parece que su definición mas correcta la da simplemente su definición etimológica, “SIN DIOS”.
Si alguien me preguntara a mi cual es mi definición, yo contestaría: “El que no considera a dios en su vida” y de esta forma dejamos dentro de la definición, a los que como menciona el diccionario de la RAE; niegan a dios tajantemente, y a los que llegan a la conclusión de que la existencia de dioses es tan improbable, que no los consideran a la hora de tomar sus decisiones.
Existen varias clasificaciones de Ateos, a mí la más correcta me parece la que hace Richard Dawkins en su libro “El espejismo de dios” (The god Delusion) al enumerar “el espectro de posibilidades de los juicios humanos sobre la existencia de dios”:
01. Fuertemente teísta. Cien por ciento de probabilidades de dios. En las palabras de C. G. Jung: “Yo no creo, Yo sé”.
02. Muy Alta probabilidad pero menor al cien por ciento. Teísta de facto: “No lo puedo saber con certidumbre, pero creo fuertemente en dios y vivo mi vida con la asunción de que él está allí”.
03. Mayor al cincuenta por ciento; pero no muy alta. Técnicamente agnóstico pero se inclina hacia el teísmo: “Tengo mucha incertidumbre, pero estoy inclinado a creer en dios”.
04. Exactamente cincuenta por ciento. Agnóstico completamente imparcial. “La existencia y la no-existencia de dios son exactamente iguales de probables”.
05. Menos del cincuenta por ciento pero no muy bajo. Técnicamente agnóstico pero se inclina al ateísmo: “Yo no se si dios exista, pero me inclino a ser escéptico”.
06. Muy bajas probabilidades, pero sin llegar a cero. Ateo de facto: “No puedo saberlo con certidumbre, pero pienso que dios es muy improbable, y vivo mi vida con la asunción de que él no está allí”.
07. Fuertemente Ateo. “Yo sé que dios no existe, con la misma convicción de que Jung “sabe que existe uno”.
Existen otras clasificaciones; hay una muy famosa que recorre los sitios ateos, escrita por un tal “Mathew” que clasifica a los Ateos como “Débiles” y “Fuertes” y menciona:
“Es importante, sin embargo, hacer notar la diferencia entre las posturas fuerte y débil del ateísmo. «Ateísmo débil» es simple escepticismo; no creencia en la existencia de Dios. “Ateísmo fuerte” es una creencia cierta en que Dios no existe. Por favor no caigas en la trampa de asumir que todos los ateos son «ateos fuertes». Hay una diferencia cualitativa entre las posturas “fuerte” y “débil”; no es sólo una diferencia de grado.”
Yo no estoy muy de acuerdo con estas definiciones, en primer lugar porque: ¿Quién demonios es este tal Mathew?, en segundo porque desestima a los que no entran en su definición de “Ateos fuertes” y los cataloga de “Simple escepticismo” además del uso de la palabra débil no me parece muy exacto y da una falsa impresión de indecisión, ya que también este tal Mathew menciona:
“¿Pero acaso no es lo mismo no creer en Dios que creer que no existe?”
Definitivamente no. No creer en una proposición significa que uno no cree que sea verdadera. No creer que algo es verdadero no es equivalente a creer que es falso; uno puede sencillamente no tener idea si es verdadero o no. Lo cual nos lleva al agnosticismo.
Donde asume que si no niegas a dios categóricamente, no eres ateo, eres agnóstico.
Pienso que si en un punto extremo del espectro tenemos al creyente fuertemente teísta que irracionalmente asegura la existencia de lo sobrenatural a pesar de no tener la mínima evidencia. En el otro extremo tenemos al fuertemente ateo que asegura tajantemente su inexistencia basado en el fracaso del primero en corroborar su hipótesis.
Yo me considero “Ateo de Facto”, no niego a dios categóricamente, probablemente solo por no caer en el error de ponerme en el punto opuesto del espectro de un fuertemente teísta y por lo tanto poner mi juicio al mismo nivel de irracionalidad; y mi posición es claramente descrita tal como lo menciona Dawkins: “Basado en la evidencia, mi razón me indica que la existencia de dios es tan improbable, que no lo considero en mi vida”.
Lo cual es una decisión razonada, y no un prejuicio viceral como el de Mathew de retar a los que no se atreven, «como yo», a negar a dios terminantemente llamándolos débiles. Siento que el tal Mathew se dejo llevar en este caso por sus entrañas, al lanzar esos juicios que son sutilmente (por no decir cobardemente) radicales; “tiran la piedra y esconden la mano” diría mi abuela.



