Por el placer del vino.

vinum voluptatis

Continuación: California Wine Country, 2nda parte: Napa.

Posted by sergiomic en junio 16, 2008

Ya habíamos comprado para entonces algunos vinos americanos, por lo que recorriendo la 29rd. Te puedes encontrar todos estos nombres ya conocidos, Domaine Chandon, Sutter Home, Beringer, Niebaum-Coppola, Jessup, Monticello.

 

Beringer

 

 

Pero la propiedad que nos llamó la atención fue “Beringer”, con una entrada bastante espectacular con rejas muy elegantes, la casa principal era una mansión victoriana que parecía sacada de una postal europea, el jardín era enorme, estaba justo al frente de sus viñedos y cavas, la sala de degustación estaba también atestada, pero igual nos volvimos a hacer lugar a codazos.

Los vinos no estaban tan mal, aunque no con la calidad que uno se espera estando en “NAPA” estaban disfrutables, pero sin sobresalir, nos dejaron algo decepcionados, sobretodo después de aquella impresionante entrada y aquellas instalaciones tan lujosas y exclusivas.

Ya comenzaba a gestarse en nosotros la idea de “no dejarnos llevar por la pantalla de las grandes bodegas”. Halloween era ese fin de semana, todo estaba inundado de calabazas y decoración acorde, Beringer no era la excepción, de hecho en la siguiente foto esta mi esposa con un vegetal que había ganado un premio (Vero es la de la derecha… aclarando).

 

 

Saliendo, casi justo en frente, estaba la entrada a “Imagery Winery” propiedad de la familia Benziger, con excelentes propuestas de tipo varietales y mezclas francesas. Tienen una línea de vinos que se llama “Artist Collection” y que las etiquetas de sus botellas son obras pictóricas de artistas locales, lo cual me parece una excelente opción ya que las botellas son muy decorativas además de que impulsan a los artistas de la zona, lo mejor que ofrece la colección era un Chardonnay, con buena crianza, de buena acidez y fruta, también incluyen un barbera muy bien domado, uno que me encantó que es un pinot blanc de postre, pero el que nos trajimos a casa fue un Petit Verdot, que extrañamente a pesar de la cepa era robusto, con sabores a fruta maduras y sabores a roble, y un final bastante sensible y largo. También el Sangiovese nos dejo muy buen recuerdo. Creo que lo interesante de este viñedo fue la sensación de modernidad y la intención de los Benziger de adaptar sus productos a un nuevo mercado.

 

El siguiente viñedo que visitamos fue Markham Vineyards, según nos explicaron ahí, hacen vino desde el siglo XIX, y fue una de las primeras vinícolas de Napa, fundada por un inmigrante francés. Esta bodega fue una de nuestras favoritas, tenían un Pinot Noir excelentemente logrado, bastante expresión, frutas negras, Nueces, aterciopelado, muy bueno. Otro que nos gusto bastante fue el Zinfandel que estaba también bien expresivo y frutal. Pero definitivamente el que nos hizo exclamar un ¡woow! Fue el Syrah, voluptuoso con una expresión a frutas rojas, mermelada, madera, ahumado, canela y especias, mi esposa es fan del Syrah, y ella calificó este como el mejor de todo el viaje, por supuesto que nos lo llevamos con nosotros a casa y mi esposa lo consideraba como uno de sus tesoros.

 

 

 

Felices de habernos encontrado con el Syrah de Markham Vineyards íbamos saliendo del estacionamiento y enclavada en la colina de enfrene se alzaba la figura bastante llamativa, una sombra con silueta de casa victoriana delante del sol que nos daba en la cara – Ese se ve interesante – dijimos, y a pocos metros por la 29rd. Estaba la entrada a “St. Clement”. Según nos comentaron los dependientes de la barra, tiene una historia bastante particular este viñedo, comenzó en el siglo XIX siendo propiedad de una familia mexicana, hasta que fue vendida durante la gran depresión a un Ingles, este a su vez la volvió a vender a manos norteamericanas, luego hubo un tiempo que fue propiedad de japoneses, de la compañía cervecera Sapporo para ser mas exactos, y estos la vendieron a los actuales dueños, la familia Beringer.

Entre los vinos que probamos estaban 2 Cabernet Sauvignon los dos excelentemente tratados, un Merlot muy bien desarrollado y de gusto elegante.

Pero estábamos apunto de probar, el que mi esposa y yo consideramos la estrella de todo el Viaje, un vino que de verdad nos puso en las nubes, el fabuloso y sublime “OROPPAS”. Una mezcla bordelesa con base en la Cabernet. Ya nos podíamos imaginar la calidad de los vinos que estábamos probando por los 3 anteriores, pero desde que comenzamos a percibir los aromas de este vino supimos que estábamos ante la presencia de un Sr. Vino, recuerdo voltear a ver a mi esposa y ella con la copa en la nariz asintió levantando las cejas en señal aprobatoria. Con un suave olor a frutas rojas, pero combinado con aromas complejos de Rosas y madera, al agitarlo nos recordó esos deliciosos postres a base de chocolate y fresas, luego lo pusimos en la boca y nos la inundó a frutas rojas dulces, probablemente caramelizadas o confitadas, notas a canela, todo en un perfecto balance y de noble elegancia, aunque de buen cuerpo, y con un final sedoso y sin aristas.

Hasta los dependientes sonrieron al vernos la cara, que mi esposa y yo pusimos y la sincera exclamación que liberamos cuando bebimos este delicioso vino.

Decidimos que no teníamos que buscar más, e instalamos nuestro pic-nic en la terraza de esta vinícola, con unos emparedados que habíamos comprado, y acompañado por estos exquisitos vinos.

 

Nuestros estándares se habían elevado al cielo cuando salimos de St. Clement y probablemente debido a eso nos llevamos tan mala impresión del siguiente viñedo que visitamos.

 

 

 

 

Sterling Vineyars se encuentra en la cima de una colina en la parte este del valle de napa, teníamos un cupón de descuento para la entrada, porque para llegar a la cima de la colina, donde esta el tasting room te llevan en un teleférico, la verdad que a la mera hora, y después de todo el día de estar probando vino, hasta el cupón se nos olvidó. Total que nos subimos al “tram car” que nos llevó hasta las instalación en la cima de la colina, la verdad era uno de los más espectaculares que visitamos, con dominio del valle desde las alturas, los paisajes que observas desde este viñedo, son de postal:

 

 

 

Te bajas del funicular y entras a un edificio estilo post-moderno con detalles de misión como falsos campanarios, almenas, pérgolas, y que te recuerda al “Notre Dame du Haut” del arquitecto “le Corvousier”.  Vas recorriendo la bodega por un pasillo que a veces se convierte en pasarela y estas encima de las barricas de fermentación, avanzas un poco más, y te encuentras que estas arriba de las cavas de crianza, luego avanzas mas y pasas por en medio del laboratorio enológico, en los puntos de interés te encuentras con pantallas de plasma y sonido envolvente que te explica el proceso que se lleva a cabo en el área donde te encuentres: “estamos en el área del laboratorio, donde se diseñan las nuevas mezclas… donde se experimenta con nuevas tecnologías de fermentación a base nuevas enzimas de levadura genéticamente modificada…” y rollos como ese acorde al tema de cada punto. También durante el recorrido te vas encontrando que instalaron pequeñas barras en las cuales te sirven los diferentes vinos que se incluyen en la prueba. Hay un punto donde sales a una terraza panorámica que si vas en un día muy concurrido, no podrás encontrar lugar para acercarte al barandal y tomar excelentes fotos del valle. Te regresas por el mismo pasillo y continúas con el recorrido para al final terminar en el “tasting room”. Donde te sirven el último probete.

Si los vinos hubieran estado la mitad de espectaculares que las instalaciones y los paisajes, todo hubiera sido un éxito, pero la verdad era que los vinos estaban… medianeros, no con la calidad que uno se espera de Napa.

Ya cuando veníamos de regreso, otra pareja tuvo el infortunio de subir con nosotros en la cabina del funicular . Al principio no nos sentimos con mucha confianza, pero apenas nos dieron pié, y no cerramos el pico en todo el camino, ya los teníamos mareados. Nada más nos preguntaron: “¿y ustedes de donde son?”, y ya no paramos de hablar hasta que llegamos al pie de la colina. Y para su mala fortuna el “tram car” se detuvo justo en medio del recorrido, y nosotros seguíamos sin dejarlos decir palabra, yo hasta vi que el cuate se asomaba por la ventanilla como pensando «¡¿porque no avanza esta madre?!», y mi esposa y yo desatados platicándoles hasta lo que no nos habían preguntado, todo esto también considerando que ya habíamos estado probando toda la tarde y con un par de copas el inglés nos salía mejor que nunca. Cuando por fin llegamos al final, abrieron la puerta y bajaron como disparados – see you around folks¡ – fue todo lo que dijeron.

Ya en el coche mi esposa y yo recordamos que ni siquiera tuvimos la cortesía de devolverles la pregunta – ¿y ustedes de donde son? – y ahí fue cuando caímos en la cuenta que no los habíamos dejado decir ni pío. Han de haber pensado: “pobres, tienen muchas ganas de platicar”.

 

Definitivamente Napa es la capital del vino en América, en ningún otro lado hay tantas vinícolas juntas con tan buena calidad; aunque hay bodegas en donde han puesto mucho énfasis en el turismo, y han descuidado un poco la calidad en los vinos, parafraseando a mi esposa, en lugares como Sterling Vineyards o Beringer, te hacen sentir como si estuvieras en el “disneyland de los vinos”, y no dejas de percibir que se ha perdido un poco el alma de la vitivinicultura al despersonalizar con lujo excesivo, funiculares y pantallas de plasma, la exquisita experiencia de visitar un lugar donde se produce una bebida con tanta tradición como el vino.

Se puede entender un poco esto debido a la extrema cultura consumista que tienen un gran porcentaje de los norteamericanos, que es el nicho al que están dirigidas todas estas “Bodegas Boutique”. Pero como les dije a los cuates de otro viñedo, te dan ganas de dejar en el buzón de sugerencias: “deberían vender el funicular y contratar un buen enólogo”.

A pesar de esta… digamos, no tan grata sensación, si vale la pena como turista, no como enoturista, visitar estas bodegas, son, en una palabra: espectaculares, te dejaran una buena experiencia y conocerás lugares muy bonitos, además que podrás tomar las mejores fotos del recorrido.

 

  • La tarifa por probar los vinos (2 oz de c/u mas o menos) anda entre $5 y $15usd según el viñedo e incluye varios vinos.
  • Lo bueno de esta zona es que los viñedos están cerca uno de otro, así que inclusive si llegas al área sin un plan, podrás gozar de excelentes paisajes, fabulosos tasting rooms, muy buenos restaurantes, etc.
  • Pero de igual manera si ya tienes en mente las casas que desees visitar, será mejor que planees una ruta, ya que el tiempo vuela en ese lugar y así podrás aprovechar el horario en el que te reciben en los tasting rooms que son mas o menos de 11:00am a 5:00pm.
  • El hospedaje en esta área no es barato, con lo que te pagas una noche de hotel en un lugar mas o menos, puedes conseguir algo mejor en los alrededores, nosotros por este motivo escogimos como centro de operaciones la Cd. De Petaluma California, y nos resulto bien ya que estaba a casi en medio de las zonas que visitamos, y ni tuvimos que viajar mucho para llegar a ninguna.
  • Lo mismo sucede con la comida, los restaurantes son caros, y aunque vale la pena probar la exquisita gastronomía local, si quieres ahorrar un poco, puedes ir a los supermercados y comprar comida preparada, que por supuesto no es mala como la que consigues en los superes de México. Hay emparedados gourmet con panceta, prosciutto, tomates secados al sol, jamón serrano, roast beef, de carne italiana, etc. O compras unos higos secos, un lomito embuchado o jamón, queso, tostadas estilo mediterráneo o italianas, Compras tu botella de exquisito vino y te sientas en las terrazas a almorzar bajo el agradable sol de napa, su fresca brisa y con la excelente vista de sus legendarias vides.
  • Para mas información: http://www.napavalley.com/

 

4 comentarios to “Continuación: California Wine Country, 2nda parte: Napa.”

  1. LISSY said

    OSEA NO SE NADA DE ESO YO LO QUE ESTOI BUSCANDO QUE POR QUE SE LLAMA VICTORIANA DE LA CASA VICTORIANA

  2. sergiomic said

    Se le llama victoriana porque pertenece a una corriente arquitectónica que surgió durante el período de mandato de la reina Victoria en Inglaterra, en el siglo XIX.

    Tienes suerte que también sea arquitecto…

  3. Daniela López said

    Este artículo es de lo mejor que he conseguido en la web sobre la experiencia de recorrer el Valle de Napa, fue muy sincera…me senté un rato con ustedes a degustar el Oroppas y casi estuve tentada a escribir una pequeña historia de una pareja latina en el funicular, si hubiesen estado otros latinos seguramente todos se hubiesen atropellado para hablar y en esos cinco minutos habrían sellado una amistad….Mi esposo y yo estamos pensando escaparnos unos 5 días a recorrer el Valle. Qué recomendarías hacer en tan poco tiempo, considerando que es el primer viaje a esta zona tan maravillosa?

    • sergiomic said

      Daniela de verdad gracias por tu comentario.

      Pues mira el valle es grande, son varias las localidades que lo conforman, si yo tuviera 5 días, investigaría cuales son las bodegas que mas me interesan y planearía una ruta diaria para recorrerlas.
      Probablemente investigaría los vinos que producen, y según mi gusto, iría visitándolas, si te gustan por ejemplo los vinos de Burdeos, puedes encontrar bastantes bodegas que producen bordeleses, o Merlot y cabernet varietales de ese estilo; si te gustan los del Ródano, también hay bastantes productores de Syrah y grenache que los hacen de ese estilo.
      Al sur de Napa en la región de Carneros están algunos productores de Pinot Noir, que los hacen varietales tintos y en espumosos tipo champaña.
      Y claro que están las casas legendarias, como Robert Mondavi, Domaine Carneros, Cackebread Cellars, Opus One, Chateau Montelena, Stags leap Cellars. Pero te recomiendo que investigues cuales de ellas solo reciben con previa cita, y no te pase como a mi que me quede n’omas lamiendo la reja de la entrada.
      Puedes encontrar mucha información y mapas en línea, mapa de viñedos del valle de Napa, http://www.cityofnapa.org, yo lo que hice antes, es que me agarré el mapa en línea y me fui investigando bodega por bodega en Internet, si ya se… hay que invertirle varias horas, pero esto te ayudará a aprovechar mejor el tiempo que pases probando y visitando el valle. Ó para consejos de otros viajeros en: La guía de Frommer’s para el valle de Napa.

      Conforme vayas investigando irás viendo costos y estarás en mejor posición para decidir donde te hospedarás. Como dije antes en el post, yo decidí hospedarme en la ciudad de Petaluma, por ser mas barato, y porque quedaba a medio camino entre el valle de Sonoma, Russian River, Napa, y otros valles que visité en aquella ocasión, probablemente si tu plan es solo visitar el valle de napa, tengas que evaluar el beneficio-costo que te implicaría hospedarte en un lugar mas económico vs. El gasto en combustible y el riesgo de conducir 30 minutos en la autopista después de un día entero probando vino; y así tomar una mejor decisión.

      Mucha suerte en tu aventura… pura envidia me das, de la buena.

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